A los efectos de organizar la narrativa institucional que sea inclusiva de las voces y los sentires de todxs lxs que formamos la Comunidad Educativa de la EESO 429 “Mario R. Vecchioli” la organizaremos tomando 3 ejes que se relacionan con los tiempos y espacios escolares, los contenidos y la tecnología.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio es decretado por la Presidencia de la Nación el día 20/MAR/2020 sin transición previa, con sólo algunos días en los que las noticias daban cuenta de un enemigo silencioso y desconocido que muy rápidamente llegaba para quedarse y nos dejaría a todxs en un lapso de tiempo muy breve, confinados en casa. Es como si el mundo se hubiera detenido y la vida se hubiera pausado.  En ese momento, la percepción se centró en la finitud de la “cuarentena” y en general, planificamos la vida para dar el salto de unos días en donde todo se solucione y podamos volver a retomarla.  Los días pasaron y la normalidad, al menos como la conocimos, aún, a casi 100 días, “días que parecen décadas”, dice Inés Dussel, no ha retornado.  Es momento entonces, de hacer un alto y mirar hacia atrás.  ¿Cómo nos sentimos? “Al principio estaba desorientada (Jésica)” “Estuve mirando desde afuera todo lo que sucedía por mi licencia por maternidad, pero preocupada por cómo iba a ser mi regreso y cómo me iba a insertar a este mundo digital.” (Anahí) “Nuestro trabajo se modificó y extendió, no había día ni horarios para confeccionar material de estudio, hacer devoluciones de trabajos, contestar dudas, mensajes, ver correos, etc” (Betiana) “Se vivieron momentos algo agotadores, por mensajes o llamadas fuera de horario escolar, pero, entendibles.” (Jimena) “Tenía que aprender a trabajar dentro de una “nueva normalidad”, en otros horarios (casi todo el día) y tratar de organizar desde cero mi vida familiar y laboral.” (Natali) Todo había cambiado. Se había caído “el sistema, la escuela, la frontera que la separaba del mundo.  El aula. La mirada. Todo se ha derrumbado de repente”, expresa Axel Rivas.  Ese espacio material, al decir de Dussel, y su estructura comunicativa, que genera una “coreografía de los cuerpos” -formas de estar, de sentarse, de trabajar- se tuvo que empezar a sostener desde lo virtual, divorciado y separado de lo material.

En la pedagogía de la excepción, afirma Axel Rivas, hay que empezar por “recuperar los rostros, conectar”.  Preceptorxs y Tutorxs activaron canales de comunicación y a través de grupos de WhatsApp llamaron, enviaron textos, mensajes, audios, videos cortos. Indagaron y registraron. Se preguntaron. Investigaron. Relevaron. Conectaron. Re-matricularon.  A partir de ahí, la inevitable visibilización de la desigualdad, tan latente, tan a flor de piel. Desigualdad que pega y duele, que angustia.  “Si bien a través de estos medios podemos llegar a muchxs, hay un gran número de chicxs que no tiene ni celular, ni conectividad, al trabajar en tres turnos las realidades son diferentes, las respuestas distintas” (Graciela) “Lo más difícil fue el turno noche porque no habíamos tenido ninguna clase presencial.” (Alejandra)Me comunico por Classroom y con algunxs estudiantes en particular por WhatsApp ya que no tienen acceso a Internet, por ejemplo, un alumno de 1ro A utiliza el wi-fi del vecino cuando puede.” (Elizabeth)

Nos fuimos encontrando con alumnxs abandonadxs, solxs, estresadxs, desmotivadxs, sin lugar para ir y refugiarse, en ocasiones, de la propia realidad. “Después de haber estado afectado con dengue, un alumno retomó las tareas escolares. La escuela, hoy, la virtualidad, le permitió recortar su vida cotidiana, tener un espacio que no sólo suspende su crisis, sino que le genera entusiasmo por lo que aprende.” (Mónica) Se pusieron en juego distintas estrategias como consejos de clase virtuales, grupos de WhatsApp por cursos, turnos, agrupamientos, planillas de relevamiento de situaciones especiales, redes con equipo socio-educativo, programas municipales y profesionales de educación especial.

En este proceso que Dussel denomina “domestización del espacio escolar”, lxs docentes comenzaron a rescatar el espacio escuela perdido para que sea ese “espacio-otro”, un espacio que apunta a la formación intelectual, emocional y política de lxs estudiantes.  Esto implica pensar en recorridos con soportes desafiantes, que expliciten todo, en donde menos es más, en los cuales se haga una mixtura exquisita entre la exploración del entorno, la vivencia como oportunidad que propone Tonucci y el currículum como organizador de la cultura común. La mayoría coincide en dividir el proceso en dos etapas: el inicial, con actividades sueltas a través de enlaces publicados en la página web y luego, la segunda etapa propuesta desde la gestión directiva que implicó el desarrollo institucional de G-Suite con el acceso a todas las aplicaciones de Google, entre las que se encuentra Classroom. “Luego, iniciamos las aulas de Classroom, donde las clases están más organizadas, con la publicación de material teórico, vídeos cortos de YouTube, formularios con cuestionarios, y encuentros Meet.” (Fabiana) “Con la implementación de Classroom, se facilitó la comunicación, ya cada curso tiene el aula virtual, donde me puedo comunicar más fluidamente, subir vídeos cortos, solicitar que investiguen…” (Graciela) Lxs docentes mencionan una batería de recursos digitales como video llamadas, videos existentes o realizados por ellxs mismxs, libros digitales, películas, audios, artículos, mapas virtuales, visitas guiadas, foros, cuestionarios virtuales, etc.  Los verbos compartir, publicar, digitalizar, escanear, subir, descargar, fotografiar, enviar, etc dan cuenta de una especie de reconversión digital express que habilitan reflexiones, nuevos formatos, nuevos paradigmas.  En esta forma de trabajo pude ver con gran sorpresa que muchos alumnos no sabían enviar correos ni manejaban herramientas básicas de la tecnología, como por ejemplo usar Word para elaborar las actividades. Me propuse que al volver al aula este año y todos los años venideros será un contenido para reforzar. Personalmente también me encontré ante nuevos desafíos y me gustó mucho aprender sobre el uso de estas nuevas herramientas de trabajo.” (Vanina)

El desarrollo de una plataforma institucional recrea de alguna manera el espacio escuela. En esa búsqueda encontramos Classroom, como la aplicación de acceso masivo cuyas condiciones para un óptimo funcionamiento son usuarios digitalmente competentes, motivación y conectividad.  Lxs mismos docentes dan cuenta de los procesos realizados desde el comienzo del confinamiento no sólo hecho por ellxs, sino también por lxs estudiantes. La tan debatida y ansiada alfabetización digital se puso en marcha no por decisión propia, y desde la visibilización de su imperiosa urgencia, será cuestión de la profesionalidad institucional sostenerla en el futuro.

A través del tiempo, quedó más que claro que la motivación sigue siendo un tema de debate en la escuela secundaria.  Más que centrar en la indagación de qué le interesa a lxs chicos, habrá que comenzar a pensar en el disfrute por el aprender ya que, como bien lo expresa Axel Rivas, en la pedagogía de la excepción no hay lugar para “la motivación basada en el deber extremo”.  La extensión del período de aislamiento, la incertidumbre compartida en todo el planeta, el percibir más cercanamente la “nueva normalidad” con horarios reducidos, colas afuera de los negocios, manos bañadas con alcohol en gel y rostros cubiertos con barbijos, comienzan a producir agotamiento y fastidio. Este contexto externo, sumado a algunas decisiones a nivel político de no calificar e implementar los exámenes de recuperación y avance, no ayudaron a visibilizar la escuela como un lugar en donde se valora al individuo. Últimamente nos encontramos en soledad, debido al desánimo que nos provoca no sólo la falta de compromiso de nuestrxs estudiantes sino también, por la falta de reconocimiento de las autoridades, la falta de compañía, de empatía, porque sentimos sobre-exigencia por las decisiones arbitrarias que debimos acatar, como por ejemplo los exámenes de recuperación y avance, los materiales enviados -cuadernillos- con actividades que no fueron consultadas y/o armadas por nosotrxs lxs docentes a quienes nos toca evaluar el recorrido de cada alumno/a y quienes nos hemos hechos cargo del armado de nuestro propio material desde el inicio del ciclo lectivo 2020.   Notamos que existe una preocupación por hacer que siempre recae sobre lxs docentes que también vivimos esta pandemia con todo lo que ello implica, utilizando nuestros propios recursos -computadora, internet, etc- que muchas veces tenemos que compartir con nuestras familias, con la excusa de sostener el sistema educativo.” (Grupo de docentes)

En lo que respecta a la tecnología, la virtualización de la educación puso en debate las decisiones a tomar para habilitar el encuentro, la palabra, los cuerpos, las voces. La clave está en la combinación de soportes y en esto nuestrxs docentes hablan de Classroom que ordena, el WhatsApp que incluye, Google Meet que pone rostros, los videos que aclaran, explican, dan anclajes.  Es también pensar los tiempos y elegir las formas de pensar para que las preguntas vayan y vuelvan, para que se construya diálogo en forma colectiva. “Utilizo el correo y los comentarios privados del Google Classroom para salvar dudas” (Mariana) “Trato de utilizar muchos videos, que pueden acceder en cualquier momento. Me comunico por Classroom y con algunxs estudiantes en particular por WhatsApp ya que no tienen acceso a Internet” (Julieta) “Les propuse [a lxs estudiantes] ver videos y leer textos, buscar imágenes y reflexionar sobre la situación que estamos atravesando. Respondieron un formulario y habilité foros. Los estudiantes manifestaron que ambas actividades les resultaron interesantes.” (Yanina) “Cuando parecía que los Meet no iban a funcionar porque pocxs se unen a la clase, fueron ellxs mismos lxs que solicitaron y agradecieron estos encuentros virtuales.” (Andrea)

Adherimos a lo expresado por Inés Dussel cuando habla de tiempos de “pensar, documentar, ensayar hipótesis” y sobre todo de pensar en qué queremos que siga, qué tenemos que sostener.  Es importante que comprendamos y hagamos que lxs otrxs comprendan que estos son tiempos de desaceleración, pero no de tiempo perdido, que lxs alumnxs nos importan y que nosotros importamos, como equipo, como comunidad.  Y lo único que nos queda, como bien lo señala Dussel, “somos nosotros”.

Nos quedamos con algunas sensaciones, algunas lindas, otras no tanto, y queremos compartirlas:

“…sensación de que me falta el aula, si bien realizo clases y propuestas virtuales, falta lo que se genera en la presencialidad, no encuentro esa satisfacción que siento en la presencialidad” (Horacio)

“Insistimos en la responsabilidad de conectarse y de mantener una rutina de actividades, por eso, los alentamos a continuar y valoramos cuánto aprendemos todos acerca de los contenidos digitales (Fabiana)

“Extraño mucho la parte presencial, el abrazo, el beso, el poder mirar a cada persona a los ojos, se me hace difícil no extrañar el aula.” (Jaquelina)

“Cuando fue el día del trabajador, recibí saludos de algunos alumnos, especialmente destaco a una alumna de 2do año TN, que no sólo me felicitó por el día, sino que además valoró mucho la profesión docente y a nuestro esfuerzo de cada día, para que ellos tengan un futuro digno. Esto me emocionó mucho.” (Claudia)

“Lo que extraño es el diálogo con los alumnos, la charla, los comentarios, las aclaraciones, recomendaciones, etc. Cuando corrijo o leo lo que resolvieron, me doy cuenta, a veces, que estoy hablando sola diciendo lo que les diría en el aula.” (Mónica)

“Es interesante el contraste que se generando entre “lo nuevo” y lo “viejo”, entre docentes con experiencia y docentes que recién empiezan, entre quienes tienen herramientas tecnológicas para afrontar la situación y quienes tuvieron que aprender en la marcha. De un día para otro nos encontramos dando clases desde casa, en pantuflas, algo impensado. Cada día la clase va tomando formas diferentes, vamos percibiendo distintos “colores” (como Candela), nunca es el mismo, cada grupo de alumnos, cada tecnología utilizada, cada cátedra es diferente, “pintamos” tantas clases como situaciones nos interpelan día a día, minuto a minuto. Nunca dejamos de intentar, estamos en la búsqueda permanente.” (Geraldine)

 

Enlaces

Equipo Directivo

Mito 1 https://drive.google.com/file/d/10SO85gV3bogdwrR68W981Iea4VeQv6cE/view?usp=sharing

Mito 2 https://drive.google.com/file/d/1EdMr-8nQAT5zHiHdDtcX3Q225GuQkfFa/view?usp=sharing

Mito 3 https://drive.google.com/file/d/1jEXmM_uwiNva-99hfVpU-O-Rff2S_ynk/view?usp=sharing

 

Lengua y Literatura

Realizar alguna labor doméstica, cotidiana, que aún nunca hayan hecho, como una receta, una manualidad, un juego, etc. acompañados por quienes estaban en casa pasando la cuarentena. Escribir el texto instructivo sobre cómo realizar dicha actividad y acompañarlo de fotos o videos que registren el momento en que la llevaron a cabo.

 

Lengua Extranjera Inglés y Francés

Video realizado por lxs docentes a lxs alumnxs

 

Ciencias Sociales

Herramientas digitales para el manejo de contenidos

 

Ciencias Naturales

Prezi colaborativo sobre agroquímicos

 

Matemática

Actividad para ejercitar el tema de función de proporcionalidad directa e inversa. En esta actividad interactuaba la familia y debían confeccionar una receta y enviarla digitalizada, y la elaboración, documentada con fotos o videos.

 

Educación Física

 

Educación Artística

 

Tutoría y Referentes de la Convivencia

Registro de encuentros con estudiantes y material que lxs orienta en la organización de sus estudios.