Hace tiempo que en educación hablamos de cambio, de transformación, de necesidad de mirar de otra manera, de corrernos de paradigmas, de pensar en formas y formatos innovadores.  Mencionamos la sociedad del conocimiento, la irrupción de la tecnología, la velocidad y liquidez de la información, las modificaciones sociales, los cambios en las maneras de pensar y con todo ello, sacamos a la luz investigaciones, estudios, teorías, movimientos educativos que dan cuenta de que en educación el cambio es necesario.

La crisis generada por la pandemia del COVID-19 ha significado de manera paradójica un hito imborrable en la historia de la humanidad. El aislamiento social al que nos vimos obligados los habitantes de este planeta reveló la importancia y alcance de las tecnologías de la información y las comunicaciones, en especial internet; pero por sobre todas las cosas puso al desnudo las carencias, lo pendiente, lo urgente y lo esencial que tiene que tener una sociedad para transmitir su cultura, crecer y formarse con aquello que considera válido.

De la noche a la mañana y sin previo aviso, los espacios se transformaron. Cerraron las oficinas y escuelas y se abrieron las viviendas, se diluyó el tiempo fragmentado en momentos de ocio, de familia, de trabajo, y nos hallamos todos, en casa, sorprendidos, desconcertados, desorientados, con sensaciones mezcladas, con algo de temor y, sobre todo, con una idea de vulnerabilidad absoluta, que se convertía, paradójicamente, en lo único cierto.

Este blog se concibió en otro tiempo pero se comienza en plena pandemia, registrándose estas palabras sobre un escritorio que en otro tiempo tenía fines meramente decorativos y con una computadora que servía para entretenimiento de ocasión o búsquedas complementarias. En un tiempo extraño, con barbijos y alcohol en gel, tiempo en que tememos lo que no vemos, y eso que no vemos, está presente, en cada noticia leída, cada hábito adquirido, cada permiso al que se accede para volver a una normalidad que sabemos, dejó de existir.

Es una invitación a la reflexión y al registro, al compartir lo hecho y lo que nos gustaría, a plasmar en palabras lo que somos y lo que soñamos y dejar para quienes vendrán un camino que de cuenta de nuestra forma de vivir y pensar y estar en la escuela.

Bienvenidos y bienvenidas a este espacio, nuestro espacio de expresión en la Escuela de Educación Secundaria Nro. 429 “Mario R. Vecchioli”, nuestra Escuela Vecchioli.

Lic. María Eugenia Marzioni

Directora

#SoyVecchioli