Hace unos días comenzamos a reencontrarnos presencialmente en el edificio escolar, con ansias, con ganas, con expectativas… con la seguridad de volver a habitarlo en esta nueva realidad que nos toca vivir.

Hay quienes dicen que “La escuela nos da aire.”, nos da oxígeno (Masschelein y Simmons, 2014), nos ofrece un tiempo que puede transformar y transformarnos. En un transitar juntos, construyendo un espacio común, un bien común. En eso andamos en la Vecchioli

Les compartimos algunas imágenes de lo que fueron los primeros encuentros presenciales: